CUARTO ANIVERSARIO DE
LA DESTRUCCIÓN DEL DEPOSITO DE AGUAS DE CAMPOAMOR, SALAMANCA.
 |
Febrero del año 2006, se cumplen cuatro años. Tal día
como hoy, hace cuatro años, el Depósito de Aguas de Campoamor
era vilmente atacado, para humillación de un barrio, de una ciudad,
de un Año Cultural, y del Patrimonio Industrial. Ya entonces,
la Asociación “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio”
prometió recordar a la sociedad salmantina tan significado aniversario
y este año 2006, tras la reciente apertura del denominado “Museo
del Comercio”, no podíamos faltar a la cita. En el Museo,
ubicado en los antiguos aljibes del siglo XIX, hemos podido comprobar
que los políticos y las instituciones de Salamanca no quieren
tener memoria ni pasado, ya que no aparece ni una sola referencia, ni
un solo recuerdo, ni una sola foto del Depósito de Aguas que
presidió ese enclave de la ciudad. Un hecho reprobable e indigno,
pero en cierto modo esperado, porque quienes aspiran a presumir de Museo
del Comercio fueron los ejecutores del derribo del Depósito.
Un monumento y una infraestructura totalmente compatible con la actual
realidad del lugar.
 |
| Propuesta de ajardinamiento del entorno. |
En palabras del alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, el antiguo
aljibe es hoy “fuente de cultura y conocimiento”. La injusticia
con la que se pronuncian estas palabras nos hace recordar aquellos meses
en los que el Ayuntamiento de Salamanca no quiso escuchar las propuestas
y las razones que exponía nuestra Asociación, en nombre
de muchos miles de salmantinos, para dar al Depósito elevado
una oportunidad de supervivencia que no era ni irreal ni descabellada.
En febrero de 2006 queremos seguir hablando del Depósito de Aguas.
La memoria no puede ser borrada por mucho que se intente. Su lugar lo
ocupan hoy un bar y una zona de esparcimiento en la que los perros hacen
sus necesidades. Para la Asociación “Ciudadanos por la
Defensa del Patrimonio” el derribo fue un pecado demasiado caro
para una ciudad carente de hitos vanguardistas y pioneros, como lo fuera
en su día el Depósito de hormigón. Por ello, cuatro
años después del triste expolio cometido contra el patrimonio
de Salamanca, recordamos que en esa Plaza había un icono único,
del que ya no podemos disfrutar porque alguien ordenó su derribo.
Que la historia se encargue de ponerlo en el sitio que merece.
BREVE HISTORIA DEL DEPOSITO.
|
Fotografía aérea tomada en
el verano de 1915, gentileza de D. José María
Francia.
http://club.telepolis.com/eldeposito/elinforme.htm |
El Depósito de Aguas de Salamanca fue
construido entre los años 1914 y 1915, significó
solucionar el abastecimiento de agua a toda la ciudad desde
cuando sólo había fuentes en algunas plazas hasta
los 167.000 habitantes actuales. El agua subía desde
el río por bombas y allí a treinta metros de altura
tenía la presión suficiente, se vertía
y se distribuía, para por vasos comunicantes llegaran
a todas las viviendas. El vaso tenía unas dimensiones
de 27,5 metros de diámetro y 7 metros de altura. El arquitecto
Santiago Madrigal diseñó la red de abastecimiento.
El depósito fue proyectado por un ingeniero francés,
estaba en la zona más alta de la ciudad donde hace 86
años se sembraban cereales. Tras el derrumbe en 1905
del depósito de la calle Santa Engracia de Madrid la
solidez de la estructura rompió las posibles desconfianzas
sobre la seguridad de la construcción. El hormigón
era desconocido como material en la construcción pero
aquí es el único material empleado, ésta
fue una apuesta arriesgada y experimental en España.
Parte del éxito y de la admiración que inspiraba
se lo debía a su forma auténtica y singular.
* Las formas verbales utilizadas
en el texto, originariamente en presente, han tenido que ser
transformadas en pasado.
|
|
CONSERVEMOS
EL DEPOSITO (NOTICIA PUBLICADA EN
FEBRERO 2002).
El Depósito
Elevado de Aguas de Campoamor, construido en 1914, es una de las
primeras construcciones en hormigón armado que se realizan en
España. Llama la atención por estar todo él construido en hormigón,
un material entonces en sus albores, y por su enorme volumen (4.000
metros cúbicos), para cuya construcción se necesitaron 300 toneladas
de cemento y 800 de hierro. El hormigón armado visto aporta la
fuerza y la expresividad propia de este material. La ausencia
de cualquier tipo de revestimiento transmite la veracidad y funcionalidad
del conjunto.
Desde el punto de vista higiénico y sanitario supuso que, por
primera vez, los vecinos de Salamanca pudieran disponer de agua
corriente en sus viviendas, cuando, hasta entonces, debían acudir
a las fuentes y pozos para obtenerla. Los cambios que supuso en
las costumbres de limpieza y aseo de los ciudadanos fueron enormes,
marcando un antes y un después en el uso del agua en la ciudad.
El Depósito de Aguas es, sin duda, un hito urbano que marcó la
transición del siglo XIX al XX, contribuyendo a romper los esquemas
tradicionales de la ciudad y abriendo nuevas posibilidades socio
- urbanísticas. Constituye, además, un referente de primera categoría
en la memoria colectiva de la ciudad.
Derribar el Depósito supone hurtar a los ciudadanos un patrimonio
que forma parte de la historia de la ciudad, que ha contribuido
a facilitar el desarrollo urbanístico de la misma y a mejorar
nuestras vidas. Acabar con el Depósito sería otra nueva e irremediable
pérdida que no aportaría nada positivo a la ciudad. Conservar
el Depósito permitiría abrir nuevas perspectivas urbanísticas
para el mismo, cambiando el concepto de utilidad por una nueva
propuesta estética que contribuya a definir un espacio urbano
que va a ser acondicionado en breve.
Todos estos motivos nos llevan a solicitar al Ayuntamiento de
Salamanca que conserve el Depósito, buscando algún tipo de utilidad
para el mismo, una vez que deje de cumplir su función como tal
Depósito.
El
Depósito de Aguas de Salamanca fue construido entre los años 1914
y 1915, significó solucionar el abastecimiento de agua a toda
la ciudad desde cuando sólo había fuentes en algunas plazas hasta
los 167.000 habitantes actuales. El agua sube desde el río por
bombas y allí a treinta metros de altura tiene la presión suficiente,
se vierte y se distribuye, para por vasos comunicantes llegar
a todas las viviendas. El vaso tiene unas dimensiones de 27,5
metros de diámetro y 7 metros de altura. El arquitecto Santiago
Madrigal diseñó la red de abastecimiento. El depósito es proyecto
de un ingeniero francés, está en la zona más alta de la ciudad
donde hace 86 años se sembraban cereales. Tras el derrumbe en
1905 del depósito de la calle Santa Engracia de Madrid la solidez
de la estructura rompió las posibles desconfianzas sobre la seguridad
de la construcción. El hormigón era desconocido como material
en la construcción pero aquí es el único material empleado, ésta
fue una apuesta arriesgada y experimental en España. A pesar de
ello: hoy y desde entonces esta lleno (4 millones de litros de
capacidad), y no ha sufrido la más mínima reparación o limpieza.
Parte del éxito y de la admiración que inspira se lo debe a su
forma auténtica y singular.
Al lado del Depósito hay unos aljibes semienterrados que se llegaron
a utilizar para reservar agua pero tras la construcción del Depósito
elevado no se volvieron a utilizar. Próximamente serán transformados
en Museo del Comercio, son dos grandes salas de ladrillo recubierto
formando un conjunto de bóvedas y columnas.
El Ayuntamiento de Salamanca desea construir pisos en la parte
de abajo del solar, crear una pequeña zona verde y ya están finalizando
las obras para el secado del Depósito, porque el agua pierde calidad
a su paso y no es necesario elevarla para seguir abasteciéndonos.
La primera opinión por parte de cualquier ciudadano puede ser
de rechazo a su permanencia, pero cuando se habla de: iluminación,
secado, arreglo del entorno y la posibilidad de transformarlo
en un mirador o un planetario, o simplemente de los valores que
desconocemos, la gente imagina y acepta su transformación, restauración
y recuperación para la ciudad. Así se ha manifestado por parte
de la opinión pública, solamente las autoridades lo rechazan.
La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural aprobó por unanimidad
el informe favorable a la conservación y catalogación emitido
por el arquitecto al cual se le encargó y destaca: las grandes
dimensiones, el uso pionero del hormigón como único material y
la carencia de revestimientos que permite observar la estructura.
Ahora los vecinos son los primeros interesados en que no crezcan
más hierbas, el solar esté vallado o el Depósito esté tan feo
y descuidado. Se espera un aprovechamiento cultural al conjunto
Depósito - aljibes que revitalice la vida en el barrio y el ordenamiento
urbanístico de la futura plaza. Siguiendo el ejemplo de otros
depósitos de agua, o incluso de combustible que han sido reconvertidos
en centros culturales, bibliotecas, salas de exposiciones...
Más informaciones:
http://club.telepolis.com/eldeposito/index.htm
|
www.patrimoniocastillayleon.org/salamanca
|