LAS TEORÍAS DE INTERVENCIÓN EN EL PATRIMONIO CONSTRUIDO Y SU APLICACIÓN.
EJEMPLOS PRÁCTICOS DEL SITIO ARQUEOLÓGICO
DE PANAMÁ VIEJO


 

El sitio arqueológico de Panamá Viejo

El sitio arqueológico de Panamá Viejo forma parte de la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO desde julio de 2003. El Patronato Panamá Viejo es una organización sin fines de lucro que se encarga de la conservación de los monumentos que componen el sitio y, para realizar su trabajo, se basa en el Plan Maestro. La filosofía del plan respeta la trayectoria histórica del sitio y propone sólo las intervenciones mínimas necesarias para lograr este fin (Law Environmental Caribe 1999:211).
Toda intervención en el sitio es el fruto de los trabajos realizados en conjunto por un grupo interdisciplinario de profesionales: arqueólogos, arquitectos, historiadores, ingenieros, restauradores, entre otros. Después de recoger y analizar datos, se evalúan los problemas de acuerdo con la naturaleza de cada estructura y se les busca una solución.
Las diferentes cartas acerca de la restauración indican que, mientras la intervención sea mínima, se pueden utilizar materiales modernos que sean fácilmente distinguibles pero estructuralmente semejantes al monumento. El material escogido será la base de la reintegración, “técnica de restauración que permite integrar estéticamente una obra completando sus pérdidas” (Calvo 1997:188), y debe ser afín tanto estética como estructuralmente con los materiales originales, siguiendo los criterios de compatibilidad. Fue seleccionado el ladrillo, fabricado de manera artesanal, para consolidar los muros. Como argamasa se utiliza el mortero de cal, de la misma manera que lo utilizaron los albañiles coloniales, que por su composición ayuda a que estas restituciones sean reversibles.
A continuación se explica cómo se ponen en práctica las máximas restauratorias en el sitio arqueológico de Panamá Viejo.


Poniendo en práctica la teoría

El criterio de máxima documentación se cumple investigando a fondo todos y cada uno de los monumentos del sitio. Se trabaja en grupos interdisciplinarios y se analizan los datos de la historia, la arquitectura, la tipología, la arqueología y la estructura de los diferentes espacios. Muchas veces esta labor se complica por la falta de fuentes y por las dificultades para acceder a los registros históricos. En adición, se archiva cada paso de los trabajos que se realizan, desde los sondeos arqueológicos hasta la consolidación, manteniendo los datos a disposición de la comunidad.
El criterio de mínima intervención ha exigido que se mantenga la imagen de ciudad en ruinas a través de los años, evitando cualquier tipo de reconstrucción.
La distinguibilidad de una intervención resulta un reto. A través de los ejemplos se observa la intención de diferenciar la obra original de la nueva por medio de materiales como el ladrillo, que se supone estética y estructuralmente similar a las obras de fábrica.
Esto nos lleva al principio de compatibilidad de materiales y técnicas. Tanto en la Catedral como en los Conventos de la Concepción y San José, se maneja el uso del ladrillo para las reintegraciones. En estas intervenciones, dicho material, junto con el mortero de cal, pasa a formar parte del equilibrio necesario para la conservación de estos restos. Se ha comprobado que estas labores no afectan química, física, ni mecánicamente a las estructuras de mampostería.
El manejo de las técnicas tradicionales y procedimientos no abrasivos permite la reversibilidad. Este es un factor significativo, porque el estudio permanente de la historia del sitio puede hacer cambiar las interpretaciones del mismo y ninguna intervención debe impedir incorporarlas. Se utilizan técnicas y materiales fáciles de alterar.
Por último, nunca se deja de pensar en el sitio arqueológico de Panamá Viejo como un todo. El común denominador de los visitantes lo percibe como una serie de ruinas aisladas, haciéndosele difícil la lectura de la traza urbana de la ciudad colonial. Es por esa razón que la interpretación del sitio va encaminada a cambiar esa visión, manejando para ello elementos similares en cada intervención que se efectúe. En considerables ocasiones el resultado de los trabajos llega a pasar desapercibido o a ser cuestionado, pero la intención de la institución es mantenerse fiel a los criterios de intervención que, como muestra este artículo, se cumplen íntegramente. Hay que conservar los valores históricos y estéticos en equilibrio, apreciando todas y cada una las etapas: fundación, destrucción, abandono y puesta en valor. Es por eso importante mantener la imagen de ruina, que forma parte de la unidad potencial del sitio arqueológico de Panamá Viejo.

Para saber más: http://www.panamaviejo.org/