CONTINUA LA DESTRUCCIÓN DEL PATRIMONIO EN PAMPLONA


“EUSKAL JAI“ ORGÍA DE DESTRUCCIÓN




El Euskal Jai, magnífico edificio modernista, estuvo abandonado por sus dueños durante 16 años, siendo un foco de suciedad y ratas en pleno Centro Histórico de la ciudad, pero el Ayuntamiento no intervino contra los dueños y sus maniobras especulativas, permitiendo a los propietarios el derribo del tejado del frontón, la destrucción de la cancha del mismo para que no fuera utilizado, y el apeo de las magníficas gradas (tres alturas) a base del corte de las vigas y la destrucción de las correspondientes bovedillas de un elemento modernista único en Pamplona y en toda Navarra. A esto se le llama vandalismo salvaje y especulación en cualquier sitio, pero el Ayuntamiento y Príncipe de Viana miraban para otro lado. Está claro que con estas intervenciones del todo ilegales, se pretendía la ruina del edificio, pero el Ayuntamiento, Príncipe de Viana y otras instituciones, como universidades y colegios profesionales, así como la Federación Navarra de Pelota, seguían ciegos, sordos y mudos.

El frontón Euskal Jai contaba con el mejor frontis del mundo, a decir de todos los pelotaris profesionales que por el han pasado. Hoy, nadie sabe hacer un frontis así, de hecho, ningún frontón moderno ha podido superar esta categoría del Euskal. Ha sido como destruir un Stradivarius, algo que cualquier bruto puede hacer y que nadie sabe como se hizo, pero que unos palurdos ebrios de autoritarismo destrozan

El Euskal Jai fue inaugurado en 1909 y contaba con unas galerías metálicas que conformaban el graderío de contracancha y del rebote, de un magnífico estilo modernista, que en cualquier ciudad culta de Europa sería un auténtico lujo mimado por las instituciones. El valor económico actual de estas estructuras es incalculable. Además, habían sido construidas “in situ” y unidos todos sus elementos. pilares de fundición y arquerías de forja, con los característicos remaches o roblones típicos de esa época y estilo (todavía no existía la soldadura eléctrica), siendo la misma técnica empleado por Eiffel y todos los ingenieros de la época. Pamplona es una ciudad con muy poca arquitectura modernista, pero éste era un caso único de modernismo en estructura metálica.

El hecho de que una modalidad de la pelota vasca, tan genuina e importante como el remonte, fuera inventada en Pamplona y por un pamplonés, siendo el Euskal Jai prácticamente su cuna y su lugar de máxima práctica, lo convierte en un lugar especial; si a esto unimos que este frontón fue escuela de pelota de cientos de chavales, (muchos de ellos luego profesionales del remonte) que en el Euskal tuvieron, en régimen de internado, su alojamiento y formación; si tenemos en cuenta también que este fue el primer lugar de proyección de cine sonoro en Pamplona durante 20 años, además de lugar de celebración de rifas y otros festejos, está claro que estamos ante un lugar cargado de historia y cultura que nadie, por muy ajeno que sea a nuestra cultura e historia, tiene derecho a derribar. Además de todo esto, incumplen con el Plan General de Ordenación Urbana de 1984, donde en el inventario de edificios de Pamplona, el Euskal Jai aparece como edificio catalogado y protegido otorgándosele el grado de protección II, lo que conlleva entre otras cosas lo siguiente:

a) Se deben conservar todos los elementos externos (fachada principal y/o secundaria, zaguán, pórtico, patios, galerías abiertas, elementos de cubierta etc.) es decir, todos los elementos en contacto con el espacio exterior.

b) Se deben conservar las características tipológicas y funcionales: estructura portante, bloque de escaleras, agregados especiales y distributivos en relación con los usos y funciones del edificio (recorridos y comunicaciones.

Este plan general destinaba la parte del frontón a equipamiento deportivo, manteniendo así su histórico uso ; y dedicaba a Centro Cívico el resto de las edificaciones anejas. El Plan otorgaba un plazo de cuatro años para la realización del proyecto, estando el Ayuntamiento, por ello, obligado a adquirir por expropiación todo el conjunto.

El no haber realizado aquel proyecto supone claramente un nivel de incompetencia, insultante para con los ciudadanos de Iruña. De cualquier modo, esto mismo debiera haberse hecho, si no entonces, ahora. La orden de desalojo -que por otra parte pudo ser negociada- esgrimida por la alcaldesa, no tiene nada que ver con una orden de derribo, máxime cuando sin tener ni siquiera el supuesto proyecto de Centro Hidro-Termal, ni aparecer siquiera proyecto de derribo, ni desde luego el de seguridad. se ha derribado a lo loco al más puro estilo “operación castigo” de Ariel Sharon. Además, el edificio podría haber incorporado, sin problemas, el futuro uso hidrotermal supuesto.

¿Cuánto ha costado la compra del Euskal? Utilizando el subterfugio de una sociedad anónima interpuesta como es la “Sociedad Pamplona Centro Histórico” que tanto nos recuerda a la opaca Fundación para la Conservación del Patrimonio, nadie sabemos cuánto nos ha costado a los pamploneses esa oscura operación de compra y derribo de un edificio histórico por parte de una sociedad que tiene entre sus fines -paradojas de la vida la Defensa del Centro Histórico. Si esta sociedad es la que compra el edificio ¿qué pinta la alcaldesa dirigiendo el desalojo y derribo y las ruedas de prensa correspondientes? ¿Por qué esta sociedad no ha realizado ni tramitado, siendo la propietaria, ningún proyecto de derribo? ¿No será esta sociedad una tapadera para que los pamploneses no sepamos cuanto dinero público se ha malgastado en esta oscura operación?

En este negligente derribo se ha puesto en peligro la vida de algunos de los ocupantes del gaztetxe y la de las viviendas de los vecinos cercanos al frontón. Afortunadamente todo esto ya ha sido objeto de denuncia ante el Colegio Oficial de Arquitectos y el de Aparejadores y esperamos que, por una vez, estos colegios obren con más responsabilidad que la demostrada con el anuncio de derribo del edificio modernista ante la que no han hecho ningún cometario.

También se hizo de forma ilegal el traslado de la máquina de derribo, esta fue traída desde la Rotxapea, circulando por sí misma por el asfalto, obstaculizando el tráfico en hora punta y dejando un rastro de las mordidas de la oruga metálica, con el consiguiente deterioro del asfalto.

Aprovechando estas líneas me gustaría hacerle una sugerencia a la Sra. Barcina: Ya puestos, aproveche la maldita maquinita y, en aras de la legalidad, llévesela donde Vd. sabe y derribe los trasteros y la piscinita.

Pello Iraizoz

Iniciativa Ciudadana para la Defensa del Patrimonio /Ondarearen Aldeko Herri Ekimena