Los
Escolapios (Solsona)
El
edificio edificado para los Escolapios en Solsona entre los
años 1774 y 1790 por el obispo Rafael Lasala constituyó
uno de los más interesantes ejemplos de la arquitectura
neoclásica del siglo XVIII en Cataluña. La composición
general del volumen y de las fachadas construidas era del más
estricto orden neoclásico, es decir, de una gran racionalidad,
superficies planas, simetría y regularidad de aperturas
en todo su contorno.
Urbanísticamente, el edificio de los Escolapios, junto
con la Catedral y el Palacio del Obispo y el edificio del Consejo
Comarcal, formaba parte del conjunto de edificios monumentales
más importantes del centro histórico de Solsona,
al mismo tiempo que, situados los tres en el perímetro
de murallas y en cada una de las tres fachadas que delimitan
el mencionado centro histórico, ayudaba a calificar su
tramo respectivo. De aquí la importancia estratégica
que tenía en el paisaje solsonés el grupo de los
tres subconjuntos. Así pues, el edificio de los Escolapios
tenía méritos con creces por ser declarado Bien
Cultural de Interés Local, competencia que tiene asignada
el Ayuntamiento.

La
identidad cultural de Solsona recae en sus monumentos y los
valores histórico y artístico de su centro histórico.
Con la destrucción del edificio de los Escolapios, además
de perderse el único edificio del siglo XVIII existente
en Catalunya que proporcionaba un conocimiento íntegro
de la arquitectura escolar en el Principado (con una tarea pedagógica
entre los años 1790 y 1837), mengua unos de los más
sólidos activos económicos como ahora los valores
artístico y turístico, del mencionado centro histórico,
que ha costado tantos siglos en construir.
SOS Monuments, al fin y al cabo con un amplio sector de Solsona
pidió la protección del edificio por parte del
Ayuntamiento, recibiendo como toda respuesta un acto de carencia
total de respeto al Patrimonio Cultural, materializado en su
destrucción irreversible. *
Salvador
Tarragó Cid
*
Las formas verbales utilizadas en el texto, originariamente
en presente de indicativo, han tenido que ser transformadas
en pasado, ya que, desgraciadamente, el edificio de los Escolapios
de Solsona ya no puede perdurar más que en el recuerdo,
una vez derrocado bajo la iniciativa llevada a término
por el Ayuntamiento solsonés dirigida a la construcción
de viviendas y del teatro comarcal del Solsonés.