PROBLEMAS EN UN INMUEBLE PATRIMONIO
DE LA HUMANIDAD
Descubiertas 45 nuevas fisuras en tres
plantas de la Casa Batlló
• Los desperfectos se han encontrado en
los pisos primero y cuarto y en los arcos de la buhardilla
• Una plataforma reclama derribar las 4 alturas de la finca colindante
que tapan el edificio de Gaudí
La estructura de la Casa Batlló, emblemática obra de Antoni
Gaudí en el paseo de Gràcia y Patrimonio de la Humanidad
desde el 2005, tiene cada vez más fisuras. Si el pasado febrero
se detectaron más de 80 en el sótano y en la planta baja,
ayer la propiedad denunció la aparición de unas 45 más
entre el primer piso (la planta Jujol) y el cuarto, y en la buhardilla.
En algunas de estas zonas, que son de un alto valor artístico,
se han detectado también algunas grietas, de mayor grosor que
las fisuras.
Las causas concretas de este agravamiento no se podrán concretar
hasta que se haga un estudio más profundo, aunque desde la Casa
Batlló se apunta al edificio contiguo a la finca, que rehabilita
la inmobiliaria Hines. Según la Casa Batlló, el arquitecto
de las administraciones, Carles Buxadé, que hizo el anterior
diagnóstico ya les advirtió que hasta que no se asentara
el edificio contiguo podían salir más grietas.
Fuentes de la inmobiliaria Hines pusieron ayer en duda que estas nuevas
fisuras estén ocasionadas por sus obras, porque desde hace más
de tres meses los "únicos" trabajos que se hacen son
de interiorismo.
La peculiar buhardilla de la Casa Batlló, una planta entera con
arcos que sostienen la cubierta, es uno de los pisos revisados hasta
ahora con más desperfectos. Las fisuras están marcadas
con pequeños adhesivos rojos y están a la vista de los
turistas. Alfredo Montiel, uno de los arquitectos del edificio, afirmó
ayer que las grietas pueden haber afectado a la estructura de algunos
de los arcos.
HASTA TRES METROS
Montiel añadió que se está haciendo un inventario
de las fisuras. Cuando aún faltan por revisar la planta noble
y el segundo y el tercer piso, se han encontrado fisuras que van de
20 centímetros de longitud a dos y tres metros, tal y como sucede
con algunas de las que hay en la sala Jujol y la buhardilla.
Según Montiel, las lesiones se detectaron hace dos o tres semanas,
aunque ni la consejera delegada de la Casa Batlló, Nina Bernat,
ni él mismo especificaron en qué momento concreto aparecieron.
En cualquier caso, Bernat afirmó que se han encontrado con posterioridad
a los estudios que los técnicos de las administraciones hicieron
en marzo para evaluar los primeros desperfectos.
Según Hines, la Casa Batlló no se ha dirigido a ellos
para comunicarles el problema. En términos parecidos se expresó
el Ayuntamiento de Barcelona. La concejala de Urbanismo, Assumpta Escarp,
se mostró sorprendida y aseguró que no tenían constancia
de estas fisuras y que así es imposible resolver la situación.
PROTESTA EN LA CALLE
La denuncia de las nuevas fisuras coincidió anoche con una protesta
de Salvem Gaudí. Unas 50 personas de este colectivo reclamaron
que el consistorio expropie y derribe las cuatro últimas plantas
de la finca colindante, que se construyeron hace más de 40 años,
y tapan la casa. El grupo municipal del PP presentó el 13 de
noviembre un requerimiento al equipo de gobierno para saber quién
otorgó la licencia de las obras y qué piensa hacer para
"recortar u obligar a recortar" los cuatro pisos.