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Patrimonio arquitectónico bajo la lupa

EL DIA / LA PLATA / 28 OCT 01l

 
El viejo Liceo, perdido entre basura y escombros

Pese a las promesas de restauración, el histórico edificio del Liceo sigue abandonado y cada vez más deteriorado

Si bien el edificio no corre peligro de desmoronamiento, el piso de la planta principal, las paredes y los cielo rasos están cada vez más destruidos. Dicen que podrían producirse derrumbes parciales
Basta una simple recorrida por el lugar para darse cuenta: el viejo Liceo no da más. Pisos rotos, cielo rasos plagados de filtraciones gigantes, paredes rajadas, ventanas que se caen a pedazos, molduras irreconocibles y celosías que lucen desvencijadas desde hace años, son algunos de los tantos detalles que conforman el deterioro de una construcción que, paradójicamente, ostenta el título de "patrimonio arquitectónico" de la región. La pregunta, entonces, resulta obvia: ¿aguantará mucho más el histórico edificio?
El que responde es el arquitecto Fernando Gandolfi, responsable del inventario arquitectónico que se viene realizando en todo el casco urbano platense: "Al Liceo lo conozco como si fuera la palma de mi mano, y estoy seguro de que, por el tipo construcción que representa, es imposible que se venga abajo. Pero claro: tanto deterioro podría provocar derrumbes parciales, sobre todo en la planta alta, que es la zona más afectada por las filtraciones que se producen en toda la cubierta".
Pero no sólo el interior está en ruinas: cualquiera que pasa por la manzana triangular de diagonal 77 entre 4 y 5 puede ver la fachada llena de grietas y plagada de graffitis. Las viejas escalinatas de mármol ya no están más y, para peor, lo que supo ser una de las entradas principales del colegio hoy luce sencillamente como un basurero.
Tras asegurar que el edificio "es sumamente recuperable", el arquitecto detalló que "habría que hacer una consolidación estructural en toda la construcción lo antes posible. Esto es, incorporar refuerzos en zonas claves como la terraza, reemplazas los perfiles metálicos, recambiar los suelos de pinotea, realizar trabajos de impermeabilización en toda la cubierta, revocar todos los muros exteriores y hacer de nuevo todos los trabajos de carpintería que llevan las aberturas".

POSIBLES DERRUMBES
Como todas las construcciones de la época fundacional, el viejo edificio del Liceo tiene una estructura de muro portante, y sus entrepisos están conformados por un sistema de perfiles metálicos y bovedillas de ladrillos. Según se alerta, uno de los principales problemas que tiene hoy en día el lugar es el de las filtraciones que vienen de la terraza, las cuales podrían generar derrumbes parciales en muy poco tiempo.
"Las filtraciones que se producen en la actualidad atentan directamente contra los perfiles metálicos del edificio, lo que podría desembocar en derrumbes parciales de importancia", explicó Gandolfi, aunque aclaró que "pese al abandono, es muy difícil hablar de desmoronamientos, ya que en la actualidad el edificio no tiene cargas y cuenta con una construcción muy sólida".
El histórico edificio fue construido a fines del siglo pasado bajo los lineamientos arquitectónicos fundacionales de La Plata, y estuvo a cargo del ingeniero alemán Carlos Altgelt. Su planta es de carácter neoclásico, y constituyó una verdadera construcción de avanzada para la época, dado que tenía una gran biblioteca, gabinetes de ciencia, laboratorios con instrumental importado, gimnasio, auditorio, enfermería y núcleos sanitarios, además de aulas espaciosas y jardines decorados con esculturas y plantas exóticas (ver "Un gigante con historia").
Lejos de aquellos tiempos de esplendor, la realidad actual muestra una cara muy distinta: muchos de los pisos de las antiguas aulas están llenos de escombros, los jardines son un cúmulo de desperdicios, a muchos de los mosaicos que recubren el suelo del hall central les faltan partes, y el cielorraso del tradicional salón de actos sigue a un paso del derrumbe.
"La planta alta directamente está cerrada por precaución, tiene las carpinterías abiertas y hace tiempo es un lugar intransitable. Lo mismo pasa en la planta baja, donde están todos los cielorrasos a la miseria", comenta Nelly Lombardi, arquitecta y responsable del Centro de Ex Alumnos del Liceo, y agrega otro dato sobre el estado del edificio: "El cielorraso de lo que era la biblioteca, ubicado en la planta alta, era el único que hasta hace un tiempo estaba bien. Pero si no se hace nada pronto para detener la humedad, lo más probable es que eso también se destruya".

 

 
Un gigante con historia

El edificio que ocupó el Liceo fue construido en 1884 siguiendo los lineamientos arquitectónicos fundacionales de La Plata, y estuvo a cargo del ingeniero alemán Carlos Altgelt. Su planta se concibió bajo un marcado estilo neoclásico, y significó una concepción de avanzada para la época.
Entre otras cosas, contaba con una gran biblioteca, gabinetes de ciencias, laboratorios con instrumental importado, un gimnasio, un auditorio enorme, una enfermería, varios núcleos sanitarios y administrativos, además de amplias aulas y jardines repletos de especies exóticas y esculturas europeas.
Desde 1888 hasta 1931, funcionó allí la primera Escuela Normal Nacional, regenteada por una de las profesoras que Sarmiento trajera de Estados Unidos, Mary Olstine Graham. A partir de 1931 se instaló el por entonces Colegio Secundario de Señoritas, que había sido creado en 1907, constituyéndose así en el primer colegio secundario de señoritas de la historia argentina. Recién en 1957 cambió su nombre por el de Liceo Víctor Mercante en honor a su fundador.
Así, el edificio funcionó en esta manzana triangular de 7500 metros cuadrados durante varias décadas, marcando toda una época en el ámbito educativo de la Ciudad.
Pero el paso del tiempo y especialmente la construcción de unos subsuelos incidieron en su deterioro, sobre todo en la parte alta y en el hall central. Las fisuras y otras deficiencias que se fueron acentuando hicieron que finalmente en 1980 el colegio fuera trasladado a dependencias de la facultad de Humanidades, donde se emplaza actualmente.
Cuando faltaban pocos meses para la asunción del gobierno democrático, incluso, el entonces gobernador Jorge Aguado ordenó la demolición del edificio. Por suerte, por pedido de la comunidad platense la iniciativa no prosperó, aunque el viejo Liceo quedó abandonado y al margen de cualquier proyecto concreto para recuperarlo.


Desde su refundación, en 1994, el Centro de ex alumnos cuenta con un boletín anual que informa sobre gestiones y logros, como la restauración de cuadros y las declaraciones de "patrimonio arquitectónico" de la región para el edificio y "De Interés Provincial" para sus obras de restauración. Para Lombardi, el palacio es eje de uno de los sitios históricos más destacados de La Plata: "Mirando en derredor desde el patio de la construcción se puede ver uno de los grupos urbanísticamente más valiosos de la ciudad, que sin el Liceo quedaría totalmente disgregado".

 

 

COLABORACIÓN DE : 

Grupo Patrimonio Arquitectónico - Marcelo L. Magadan -