El proyecto “de remodelación” de la iglesia Cristo Rey

Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la Universidad Nacional de Rosariol

Rosario, 07 de Setiembre de 2001
 
 
VISTO el proyecto de remodelación de la Parroquia Cristo Rey, presentado por el Arzobispado de Rosario, y
ATENTO que el tema fue tratado y aprobado por el Consejo Directivo , en su sesión  de fecha 7 de setiembre de 2001,
 
POR ELLO:
El CONSEJO DIRECTIVO DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA, PLANEAMIENTO Y DISEÑO
 
 
DECLARA:
 
El edificio de la parroquia Cristo Rey del barrio de Fisherton constituye una pieza de indudable valor patrimonial, tanto por algunos datos intrínsecos como por su condición de elemento de un sistema urbano-ambiental altamente significativo. Conviene tener presente al respecto que la teoría de la preservación del patrimonio edilicio ha ido evolucionando desde una preocupación por el edificio en sí hacia una preocupación por el edificio en su contexto, es decir como parte de un fragmento de ciudad. El caso que nos ocupa es paradigmático en este sentido: la iglesia Cristo Rey constituye, junto a la plaza, la estación Antártida Argentina, el trazado viario, la vegetación y la tipología del tejido residencial, un sistema micro-urbano en el que los valores del todo y de las partes se explican y se potencian recíprocamente. En otras palabras, una visión actualizada del problema atribuye la condición de patrimonio al conjunto de relaciones que determinan la existencia de ese sistema micro-urbano. Por lo tanto, es ese conjunto de relaciones lo que debe ser “cuidado”.

El proyecto que, en relación al mencionado templo, fuera presentado por el Arzobispado de Rosario al Concejo Municipal implica la destrucción total del edificio y su más completa desnaturalización, aún cuando los signatarios de la presentación lo definen como mero “proyecto de remodelación”. El mantenimiento de “la figura, el tamaño y el diseño de su frente original y de su torre”  -como se lee en esa presentación- no constituye, ciertamente, un acto de preservación del patrimonio edilicio de la ciudad. Por el contrario, acciones de este tipo suelen resultar, por su carácter fragmentario y descontextualizante, más agresivas hacia dicho patrimonio que la destrucción lisa y llana. Por otra parte el texto puede conducir a equívocos ya que el “mantenimiento”, como bien se dice es de “la figura, el tamaño y el diseño del frente  original”, pero reconstruido metros más adelante luego de haberlo demolido, con lo cual la destrucción del templo original es completa y no se trata de una “remodelación”.

Cabe recordar, por otra parte, que la Ordenanza Nº6.547 de la Municipalidad de Rosario, sancionada el 23 de abril de 1998, declaró al edificio de la parroquia Cristo Rey “de interés cultural y patrimonial arquitectónico...en atención a los reconocidos valores arquitectónicos, artísticos y socio-culturales del mismo” (artículo 1º). Coherentemente con ello, la misma Ordenanza estableció que “cualquier proyecto de modificación que se quiera efectuar sobre el referido edificio deberá ser puesto previamente a consideración de la Comisión de Preservación del Patrimonio Urbano y Arquitectónico” (artículo 3º). Por otro lado, la Ordenanza Nº6.548 –de la misma fecha- declaró a este edificio “sitio de interés cultural”.

Es por todo ello que la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la Universidad Nacional de Rosario desea hacer pública su más profunda preocupación por el serio riesgo que corre esa significativa pieza del patrimonio urbano-arquitectónico de la ciudad, formalmente reconocido como tal por el máximo órgano de gobierno local. De aprobar el Concejo Municipal –por vía de excepción- el proyecto eufemísticamente llamado “de remodelación” de la iglesia Cristo Rey, estaría autorizando, en modo implícito, la total destrucción de un edificio que el mismo Concejo declarara recientemente de valor patrimonial.

Esta Facultad entiende que las legítimas necesidades de expansión edilicia de la comunidad parroquial de Cristo Rey no pueden ni deben entrar en colisión con la creciente preocupación ciudadana por el patrimonio urbano-arquitectónico, expresión de una maduración cultural y cívica que debe enorgullecer a todos los rosarinos. Por ello, la Facultad insta a buscar –y compromete su colaboración para ello- una solución a esas demandas de crecimiento edilicio que resulte escrupulosamente respetuosa de los valores patrimoniales de la ciudad y del barrio.

 

COLABORACIÓN DE : Grupo Patrimonio Arquitectónico - Marcelo L. Magadan -