| Agradecemos al Arq. Fabio
Grementieri nos haya facilitado el documento que él mismo realizó, respondiendo a una
convocatoria del Icomos internacional y su programa Heritage at Risk. Emergencia patrimonial en Argentina
Pedido de Asistencia Internacional
Informe elevado al "Comité de
Patrimonio en Peligro" del Icomos Internacional (Consejo Internacional de
Monumentos y Sitios Organismo afiliado a la UNESCO)
"Prólogo para extranjeros"
La situación del patrimonio cultural
inmueble de la Argentina, parte importante de los recursos culturales del país, puede ser
considerada la peor en América Latina.
De alguna manera, la situación es comparable a cuestiones como la violación de los
derechos humanos o la dilapidación de los recursos naturales y plantea la necesidad de
compromiso y asistencia internacional.
Síntesis de la cuestión
Debe aclararse que parte del
Patrimonio Argentino seriamente amenazado es también importante a nivel internacional.
Los edificios y sitios más valiosos del país, especialmente en Buenos Aires, se
encuentran en grave riesgo de perder su integridad y autenticidad patrimonial debido a
múltiples causas:
- Falta de una correcta apreciación de los
valores históricos y estéticos del patrimonio arquitectónico debido al escaso y
fragmentario desarrollo de la investigación y educación en el campo de la historia del
arte y la historia de la arquitectura.
- Persistencia de prejuicios estéticos y
éticos sobre la mayor parte del patrimonio arquitectónico de fines del siglo XIX y
principios del siglo XX, considerado como mero "pastiche" imitativo o
puro reflejo de "imperialismo cultural".
- Difusión amplia de incorrectas teorías y
prácticas de preservación del patrimonio arquitectónico donde el reciclaje intensivo y
extensivo se impone y las demoliciones son de rigor.
- Intenso "lobby" de
corporaciones profesionales de la arquitectura, de la ingeniería y del urbanismo para
evitar prácticas conservacionistas, para comunicar falsas políticas de conservación y
para imponer prácticas de reciclaje y reutilización sin controles o restricciones.
- Establecimiento de premios a la
preservación del patrimonio arquitectónico que consagran incorrectos o destructivos
proyectos de preservación generalmente asociados con desarrollos comerciales abusivos
- Extensa difusión de proyectos de reciclaje
basados en la abusiva transformación de las mejores piezas arquitectónicas del país
- Generalizada falta de conciencia sobre la
necesidad de verdaderas y correctas políticas y prácticas de conservación
- Ineficiente, escasamente profesional,
extremadamente politizado, y escasamente transparente tutela y manejo del patrimonio
arquitectónico por parte de organismos nacionales como la Comisión Nacional de Museos,
Monumentos y Lugares Históricos, o locales como la Secretaría de Planeamiento de la
Ciudad de Buenos Aires.
- Escasas posibilidades de oposición o
modificación del estado de la cuestión sin acendradas posiciones como un enérgico
activismo preservacionista.
- Ineficiente y muy débil presencia de las
escasas ONG´s involucradas en la preservación del patrimonio arquitectónico.
Algunos hechos y ejemplos
Situación actual
A nivel Nacional
La Lista de Monumentos y Lugares
Históricos Nacionales incluye menos de 400 edificios y sitios. La mayoría de ellos son
edificios o sitios de la época pre-colombina o colonial, y parte de ellos son campos de
batalla o tumbas vinculados a hitos en la historia "événementiielle" del país
La Comisión Nacional de Museos,
Monumentos y Lugares Históricos, creada a partir de la ley de preservación fundamental
sancionada en 1940, no funciona como debería hacerlo. El organismo tiene enormes
dificultades para reconocer el valor histórico, estético o cultural de las más
importantes piezas arquitectónicas del país, apenas si practica laxos controles sobre
intervenciones u obras en edificios y sitios declarados Monumento o Lugar Histórico y
prácticamente no interviene en el caso de edificios públicos de más de 50 años como
indica la Ley y, de manera perversa, procede a declarar Monumento Histórico Nacional a
edificios de alto valor sólo después que han sido seriamente alterados o parcialmente
demolidos.
A nivel de la Ciudad de Buenos Aires
En el caso de la Ciudad de Buenos Aires,
todas las políticas de preservación y la administración del patrimonio arquitectónico
son exclusiva responsabilidad de la Secretaría de Planeamiento donde una pequeña oficina
se ocupa de la cuestión.
No existe legislación específica sobre preservación más allá de un capítulo dentro
del Código de Planeamiento Urbano que define Áreas de Protección Histórica y
Catalogaciones de edificios dentro de categorías poco adecuadas para una efectiva
protección. Solo tienen vigencia legal una sola Área de Protección Histórica y poco
más de 200 edificios catalogados, sin protección alguna para los edificios monumentales
más valiosos.
En general, los proyectos arquitectónicos
y urbanos desarrollados por la Secretaría de Planeamiento Urbano y otros organismos de la
ciudad, tanto en propiedades propias como en el espacio público, no tienen en cuenta la
variable patrimonial produciéndose graves lesiones a la integridad y autenticidad del
patrimonio de la ciudad y fuerte impacto ambiental.
La transparencia no es práctica habitual
en la gestión y administración del patrimonio arquitectónico ya que no existen
mecanismos como las audiencias públicas para la discusión y aprobación de proyectos de
renovación y restauración sobre edificios legalmente protegidos o sobre aquellos de
valor que no tienen protección pero son presentados a la Secretaría de Planeamiento para
su aprobación. Estas aprobaciones se realizan a través del Consejo Asesor de
Planeamiento Urbano (CAPU), el que no está integrado por especialistas en patrimonio, y
cuyos dictámenes son vinculantes. Por el contrario, los dictámenes del Consejo Asesor de
Asuntos Patrimoniales (CAAP), integrado por representantes de distintos organismos e
instituciones especializadas o con incumbencia en la materia, no son vinculantes. Pero
además a este Consejo, que aparece como mero foro de opinión, no son elevados muchos
proyectos sobre edificios y áreas de gran valor patrimonial.
Informe elevado al "Comité de
Patrimonio en Peligro" del Icomos Internacional (Consejo Internacional de
Monumentos y Sitios Organismo afiliado a la UNESCO)
Consecuencias
Enciclopedia de depredaciones
En el pasado reciente
(1997-2000) se han producido numerosos y graves casos de destrucción, depredación y
mutilación del patrimonio arquitectónico más valioso de país, entre los cuales se
pueden señalar:
Destrucciones recientes:
- Silo Bunge & Born (1904,
Buenos Aires):
el más importante silo de Latinoamérica y uno de los más significativos del mundo (por sus valores históricos, estéticos, constructivos y estructurales),
que fuera publicado en libros claves de maestros de la arquitectura moderna como Walter
Gropius y Le Corbusier, fue demolido en 1998 por las autoridades de la ciudad y de la
Corporación Puerto Madero como parte del proyecto de reciclaje del área.
-
- Sede Central del Banco Español (1905,
Buenos Aires):
Decisiva pieza de la arquitectura bancaria del centro de la ciudad, máximo exponente de
la tipología dentro de la arquitectura "Beaux Arts" del país,
componente fundamental del paisaje urbano del sitio y complemento inseparable de dos
Monumentos Históricos Nacionales adyacentes (la Iglesia de La Merced y la sede central
del ex Banco de Londres) fue completamente demolido salvo dos trozos de la fachada para
construir una torre para el Banco de Galicia. El proyecto fue aprobado por la Secretaría
de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires aduciendo que el proyecto era un gran
aporte al paisaje urbano del microcentro y a la puesta en valor del área preservando la
memoria del edificio.
Demoliciones y reciclajes abusivos:
- Mercado de Abasto (1929-32,
Buenos Aires):
Edificio excepcional compuesto por dos extraordinarias estructuras: el Mercado Viejo, el más
importante mercado metálico de la ciudad testimonio cumbre del desarrollo de la
metalurgia argentina- y el Mercado Nuevo, el más notable mercado realizado en hormigón
armado en el mundo. El primero fue casi completamente demolido y el segundo fue
parcialmente demolido y atiborrado con varios pisos de locales comerciales, arruinando
completamente el magnífico espacio interior. No existió control alguno del proyecto
salvo aquellos estipulados por el Código de Planeamiento y el de Edificación. El
responsable del diseño fue un estudio de arquitectura norteamericano que en su país
ganara los máximos reconocimientos por sus intervenciones en el patrimonio
arquitectónico de mayor valor como el Faneuil Hall en el Puerto de la ciudad de Boston.
Consumada la obra, la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos
Monumentos ha decidido declararlo Monumento Histórico con las consecuentes desgravaciones
impositivas para el propietario (IRSA).
- Banco de Londres, actual
Banco Hipotecario (1960-66, Buenos Aires):
Considerada por la crítica local e internacional como una de las
más valiosas piezas de arquitectura brutalista a nivel internacional, como la obra
maestra de la arquitectura argentina, o como la mejor obra realizada durante la década de
1960 en el mundo, fue recientemente identificada por la Exposición Retrospectiva de la
Arquitectura del siglo XX organizada por el MoCA (Museum of Contemporary Art) de los
Angeles, como la más importante obra de la Arquitectura Latinoamericana l siglo XX. A
pesar de estos valores, el edificio fue recientemente renovado de manera agresiva y
depredatoria, lesionando definitivamente su integridad, autenticidad y carácter original.
Como ningún organismo gubernamental o no-gubernamental, ninguna institución o medio de
prensa objetaba el proyecto se intentó una campaña relámpago internacional para
advertir a las autoridades nacionales y locales y solicitar la detención de las obras y
proceder a una cuidadosa preservación. La iniciativa lamentablemente no tuvo respuesta
por parte de las más de veinte autoridades a las que se apeló. Una vez terminadas las
obras la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos Monumentos
decidió declarar al edificio Monumento Histórico Nacional con las consecuentes
desgravaciones impositivas para el propietario (IRSA).
- Líneas de Subterráneos (1908-38,
Buenos Aires):
El sistema de líneas de subterráneos de la ciudad, que incluye la primer línea
construida en Latinoamérica, tiene la mayoría de sus estaciones enriquecida por
revestimientos y murales cerámicos firmados por diversos e importantes artistas
argentinos y españoles que forman un notable conjunto arquitectónico donde están
representadas distintas tendencias arquitectónicas y tecnologías constructivas. Las
líneas construidas en las décadas del veinte y treinta presentan una excepcional
combinación de estética racionalista y neocolonial, constituyendo un caso único el
ámbito de sistemas de transporte subterráneo a nivel internacional. Todas las estaciones
están siendo renovadas de manera depredatoria sin considerar sus valores históricos o
artísticos. No hay controles a nivel de preservación del patrimonio en el ámbito de la
ciudad, y a nivel nacional, la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares
Históricos concretó una declaratoria parcial de algunas estaciones cuando estaban
adelantadas las obras de renovación y reciclaje. En la actualidad, dicho organismo y el
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires solo ejercen laxos controles sobre los proyectos y
las obras, en general sobre la línea más antigua y las estaciones más notables. Así se
han perdido extensas áreas de revestimientos, se alteraron las configuraciones
espaciales, colores, equipamiento, señalética, entre otros con la completa
desfiguración del carácter original de la arquitectura del sistema.
- Sociedad Rural (1900-1930, Buenos Aires):
El conjunto de la Sociedad Rural formaba parte, históricamente, del Parque de Palermo.
Así se definía la ocupación del predio, con preponderancia de espacios vacíos y
pabellones de volumetría recortada, dejando libre una ancha franja sobre la Avenida
Sarmiento. Los pabellones subsistentes son los últimos vestigios de la Exposición
Internacional del Centenario y representan una interesante variedad estilística. Luego de
un controvertido proceso de venta, se definió un proyecto de renovación y transformación del predio
en centro de convenciones y entretenimientos que desfiguró completamente el ambiente y la
espacialidad originales, asfixió a los pabellones históricos y construyó edificios de
baja calidad de diseño ocupando el borde de la Avenida Sarmiento. Este proyecto fue
lamentablemente aprobado por la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares
Históricos y la Secretaría de Planeamiento de la Ciudad de Buenos Aires. Así se
arruinó un eje Monumental Urbano y Paisajístico de características únicas en la
Argentina por sus excepcionales valores históricos, estéticos y ambientales que
constituía la única perspectiva -verificable desde la Plaza Italia hacia el río- de la
ciudad de Buenos Aires cuyo aspecto no había variado en más de cien años.
Proyectos depredatorios en
riesgo de realización
- Villa Ocampo (1890-1940, San
Isidro, Provincia de Buenos Aires):
Propiedad de la UNESCO desde 1973, donada por
Victoria Ocampo, el conjunto tiene extraordinarios valores culturales, históricos,
estéticos, arquitectónicos, paisajísticos y ambientales a nivel nacional, regional y
mundial. La casa, sus interiores, colecciones, patrimonio bibliográfico y paisajístico
es probablemente el único sitio en el mundo que refleja, de manera tangible, la
evolución cultural y estética desde el historicismo hacia la modernidad y el reflujo
post-modernista.
En 1997 un agresivo proyecto de reciclaje y reuso impulsado por el Gobierno Argentino y
aceptado por la UNESCO puso en grave peligro el conjunto. Solamente la activa oposición
de un grupo de ciudadanos logró impedir su concreción: Pero varios sectores
gubernamentales y no gubernamentales parecen no haber resignado aún la posibilidad de su
realización, buscando apoyo internacional para sustentarlo y sobre la base de una
obstinada incomprensión del altísimo valor patrimonial del conjunto.
- Estaciones Terminales del Ferrocarril
(1875-1955, Buenos Aires):
Cada una de las seis principales terminales del ferrocarril de la ciudad de Buenos Aires
es un valioso edificio en si mismo, pero también conforma, en el centro de una sola
ciudad, un excepcional panorama de casi 100 años de civilización ferroviaria en la
Argentina y en el mundo.
Son testimonio terminal de una red que por su extensión alcanzó el quinto puesto en el
mundo y las más importantes obras que modelaron el territorio de la ciudad definiendo la
fisonomía de distintos sectores de la misma mediante decenas de kilómetros de trincheras
y viaductos, innumerables puentes y también túneles. La estación Constitución por ejemplo es una inusual
sobreposición de tres estructuras arquitectónicas que reflejan diferentes períodos de
la cultura arquitectónica británica. La estación Retiro del ferrocarril Mitre es
considerada el más refinado y sofisticado diseño que alcanzó la tipología antes de la
Primera Guerra Mundial y la más importante estación de estilo eduardiano en el mundo.
En 1999 el Enabief realizó licitaciones
para concesionar cinco terminales sin tener en cuenta la variable patrimonial y sin
lineamientos para las intervenciones teniendo como resultado proyectos de reciclaje y
restauración -propuestos por los concesionarios- que afectarán gravemente la integridad
y autenticidad patrimonial de los edificios. Dichos proyectos fueron aprobados por la
Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, quien los evaluó sin
exigir la documentación necesaria y apremiada por las autoridades del Enabief para
aprobarlos rápidamente. Tanto es así que el documento autorizante de las obras en Once y
Constitución señala que "...la Comisión coincide con el Enabief respecto de la
urgencia en iniciar las obras...." y más adelante, respecto de la última
estación dice "...esta Comisión aprueba el proyecto pero recomienda demoler lo
estrictamente necesario...".
Esta laxitud es también aplicada en la
revisión de los pliegos técnicos de restauración, con graves defectos y fuera de
criterios internacionales de preservación del patrimonio monumental, donde la Comisión
no cambia ni corrige siquiera una coma. La ligereza y superficialidad de la Comisión para
actuar en el caso de las estaciones, como en otros muchos casos, parte de cuestiones
básicas como la incorrecta identificación y apreciación de nuestra arquitectura más
valiosa. Tómese como ejemplo que no consideraba oportuno antes de los procesos
licitatorios- declarar a la estación Constitución Monumento Histórico Nacional por su
falta de unidad estilística. Y es precisamente esta característica, fruto de la
superposición de construcciones de distintas épocas testimonios del desarrollo de
la arquitectura ferroviaria por medio siglo- junto a otras varias, las que hacen de dicha
estación un monumento excepcional y único del país y del continente. Sólo
recientemente la Comisión ha recapacitado sobre su negativa y está contemplando la
declaratoria del edificio para equiparar los beneficios impositivos con aquellos que
obtuvo el concesionario de Retiro. La falta de consideración de la variable patrimonial
dentro de los procesos licitatorios, y el alejamiento de criterios internacionales de
conservación por parte de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares
Históricos
Las varias voces que claman por una
correcta preservación de las estaciones mediante una modificación de los proyectos
reasignando los recursos disponibles parecen no querer ser escuchadas o tenidas en cuenta.
Diversas presentaciones ante el Defensor del Pueblo de la Nación no han sido respondidas.
La depredación acecha estos monumentos.
- Palacio Duhau (1932, Buenos Aires):
Una de las mejores residencias de la "Belle Epoque" porteña, el conjunto
del edificio, sus interiores y su jardín conforma con las dos propiedades adyacentes
-también de altísimo valor patrimonial- un repertorio único de la evolución de la
arquitectura de la ciudad entre 1890 y 1940.
Constituye además, la última cuadra sobreviviente del ordenamiento urbano y ambiental de
la Avenida Alvear en su esplendor original. Y también aparece como pieza irreemplazable
de la culminación de la influencia francesa sobre la arquitectura argentina. El proyecto
de reciclaje y nuevas construcciones pretende instalar un shopping, salones de fiestas y
hotel consiste en demoler completamente los interiores del palacio para instalar locales
comerciales, la destrucción del jardín para construir un nivel de shopping, otro nivel
de salones de fiestas y cuatro niveles de cocheras ocupando toda la superficie del
terreno, todo ello sobre la base de excepciones al Código de Planeamiento Urbano vigente.
La Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos Monumentos ha decidido
declararlo Monumento Histórico, proceso que demandará bastante tiempo, durante el cual
el propietario (Grupo EXXEL) podrá realizar las obras sin control alguno por parte del
organismo, coronando el emprendimiento con las consecuentes desgravaciones impositivas
devinientes de la declaratoria.
- Museo de Ciencias Naturales (1882, La
Plata, Provincia de Buenos Aires):
Conjuntamente con la Casa Curutchet de Le Corbusier la única obra del maestro
suizo-francés en Latinoamérica el museo es la obra más valiosa del patrimonio
arquitectónico de la ciudad y el edificio diseñado para museo más valioso que tiene la
Argentina. Debe considerarse la quintaesencia de la tipología para museos de ciencias
naturales del siglo XIX, es uno de los pocos, probablemente el único en su tipo
preservado casi intacto (entorno, edificio, equipamiento y colecciones) Recientemente la
Universidad de La Plata preparó un agresivo proyecto de reciclaje y ampliación que
destruiría completamente la integridad y autenticidad de un conjunto único,
irremplazable testimonio de una época. De no haber sido por activistas ecologistas, que
protestaron e interpusieron un acción legal para no talar los árboles del bosque
circundante para hacer lugar a las nuevas construcciones agregadas, el proyecto hubiese
seguido adelante. El peligro sigue vigente ya que la Universidad insiste con la
realización de proyecto, con apoyo o aquiescencia de la Comisión Nacional de Museos,
Monumentos y Lugares Históricos, autoridades provinciales, locales y organismos no
gubernamentales.
- Casino, Hotel Provincial y rambla
(1940-1946, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires):
Sistematización urbana de carácter monumental construida durante la segunda Guerra
Mundial, puede ser considerada la culminación, a nivel internacional, de la arquitectura
académica de entreguerras. Constituye además una tipología arquitectónica sin
precedentes y una de las más logradas combinaciones de tradición y modernidad dentro de
la arquitectura mundial del período.
A pesar del reiterado reclamo de distintas entidades y profesionales especializados para
la declaratoria del Conjunto como Monumento Histórico Nacional, la Comisión Nacional de
Museos, Monumentos y Lugares Históricos rechazó el pedido aduciendo razones
"políticas", justo en el momento que el Gobierno de la Provincia de Buenos
Aires lanzaba la licitación para concesionar el Hotel Provincial.
- Palacio de Justicia (1904-1944, Buenos
Aires):
Emblema arquitectónico de uno de los tres poderes que gobiernan la Nación, este
magnífico ejemplo de arquitectura "Beaux Arts" puede ser considerado el
eslabón final en la evolución de una tipología arquitectónica característica del
siglo XIX, donde la tradición académica alcanza la
máxima tensión en la ecuación compuesta por funcionalismo y estándares de composición
tradicional. Constituye además, el mayor edificio de la ciudad que ostenta frentes
exteriores e interiores realizados con una técnica y artesanía única y característica
de la cultura arquitectónica argentina: el revoque símil piedra, resultante de la
combinación del artesanado del estuco traído por la inmigración italiana y la
admiración por los materiales y formas de la arquitectura francesa.
El proyecto de restauración lanzado por la Suprema Corte de Justicia, aprobado por la
Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos contiene múltiples vicios
e irregularidades técnicas y de procedimiento que afectarán seriamente la integridad de
este Monumento Histórico Nacional. Algunas escasa voces denunciaron este grave riesgo
solicitando las modificaciones necesarias. La Suprema Corte de Justicia nunca respondió.
La intervención del Defensor del Pueblo de la Nación no tuvo efecto alguno y el proceso
licitatorio sigue en marcha, con lo que las obras comenzarán en el corto plazo.
|