El Liceo "Víctor
Mercante" es un símbolo histórico de nuestra ciudad, parte de su
patrimonio cultural y estandarte del sistema educativo.
Con tal objetivo, el año pasado se conformó una comisión
multisectorial que se propuso como meta recuperar las instalaciones del
viejo inmueble, para que el colegio de la Universidad vuelva a funcionar
en su lugar original, luego de 20 años. La comisión está formada por
representantes de diferentes sectores: el diputado Carlos Bonicatto, en
representación de la cámara de diputados bonaerense; Graciela Fernández
de León, integrante de la Asociación Cooperadora del Liceo; Nelly
Lombardi, del centro de ex alumnos; Luis Madagán, padre de ex alumnos y
uno de los autores del decreto que declaró al edificio de interés
municipal; Maruja de Oturbe, directora del colegio; Daniel Castro y Ana
Ottavianelli, de la secretaría de Obras, Planeamiento y Servicios de la
Universidad de La Plata, y el intendente Julio Alak, quien encabeza la
comisión.
El Liceo fue construido en 1884 en base a un proyecto del arquitecto
Carlos Altgelt, autor de los edificios para el Consejo Nacional de
Educación en Capital Federal (actualmente sede del ministerio de
Educación), de la Dirección General de Escuelas de la Provincia de
Buenos Aires, entre otros. "La recuperación del edificio del Liceo
es un hecho de gran relevancia para toda la comunidad, porque contiene
valor histórico en sí mismo y porque su reconstrucción es una clara
señal de la importancia que le damos al sistema educativo", señaló
Alberto Dibbern, presidente de la UNLP.
Debido al carácter histórico, el proyecto de restauración del
inmueble prevé "la preservación de las cualidades morfológicas y
técnicas originales, adaptando funcionalmente áreas para su uso
contemporáneo", según consta en el informe de remodelación.
EL PROYECTO PASO A PASO
La reconstrucción edilicia se divide en tres etapas que,
paulatinamente, permitirá la utilización de la institución mientras
se finaliza la obra. El proyecto estima la recuperación de 1500 metros
cuadrados en sus tres niveles (subsuelo, planta baja y primer piso) para
la localización de 22 aulas y sectores administrativos, además del
acondicionamiento de los espacios verdes que dan a la calle 5 y la
creación de un playón deportivo, que se concretarán en dos etapas.
Para llevar a cabo esta puesta en valor de las instalaciones originales,
se demolieron las partes agregadas y se impermeabilizó un sector de la
cubierta, coincidente con el salón de actos. También se duplicó la
superficie destinada a sanitarios y la accesibilidad para
discapacitados, que incluye rampas y ascensores. Por otro lado, se
relocalizarán funciones como la incorporación de la biblioteca en
planta baja con expansión al jardín, y se eliminará el muro divisorio
central de la escuela original.
La tercera etapa consiste en la refuncionalización de la totalidad del
Liceo, cuya idea es que el establecimiento se encuentre en óptimas
condiciones para que el próximo año, vuelva a funcionar en el edificio
de diagonal 77 entre 4 y 5, su lugar fundacional.